Concepto de terapia antroposófica en neumonía en edad infantil

Recomendaciones de una comisión de expertos internacional

Introducción

La neumonía en edad infantil es una enfermedad seria, generalmente causada por una infección viral o bacteriana. Los patógenos identificables en 66% de todos los niños internados y tratados en los Estados Unidos fueron virus (1). Desgraciadamente es difícil actualmente diferenciar clínicamente entre neumonías causadas por virus o por bacterias. En esta cuestión no hay un consenso ni un patrón de oro definido para el diagnóstico(2). El Bacterial Pneumonia Score (BPS) aparentemente posibilita en forma pragmática una clasificación suficientemente buena entre la neumonía viral y la bacteriana, pero exige un diagnóstico radiológico del tórax, que no es tenido en cuenta en un examen de rutina (3), y un recuento de granulocitos en forma de cayado, que requiere de una examen de laboratorio sanguíneo diferencial. Los nuevos bio-marcadores como la combinación TRIAL-IP-CRP ofrecen visiones futuras prometedoras (4,5) y deberían ser validadas para la neumonía en edad infantil. La eleccion del patrón de oro favorecido en la evaluación de nuevos instrumentos diagnósticos para diferenciar entre neumonías virales o bacterianas está en manos de las comisiones de expertos clínicos (4).

Las directrices en los EEUU, que se basan en una evidencia cualitativa alta, recomiendan no aplicar antibióticos por rutina en neumonías adquiridas y tratadas en forma ambulante en la edad preescolar (6). Un transcurso autolimitado de una neumonía bacteriana puede producirse, dependiendo de la edad y la capacidad inmunológica del paciente, en un organismo previamente sano. La literatura informa en el presente sobre principios terapéuticos inmunomoduladores en forma alternativa a una terapéutica antibiótica (7).

En una serie retrospectiva de casos con 18 adultos con neumonía adquirida en forma ambulatoria se evaluó un principio de tratamiento antroposófico y de medicina integrativa. En 16 de esos pacientes el tratamiento sin uso de antibióticos fue efectivo. No se observaron complicaciones en esos tratamientos (8). En otra serie retrospectiva de 350 niños hospitalizados con neumonía, que fueron diagnosticados en base a lo mencionado previamente, con ligeras modificaciones en el BPS,  172 casos tenían neumonías de origen viral y 80 de origen bacteriana. Se emplearon antibióticos en un total de 32% de los 350 niños tratados, en las neumonías virales en un 26% y en las bacterianas en un 51%. En 6 niños (13%) de 45, que en un comienzo fueron tratados sin antibióticos, fue necesario medicar con antibióticos a partir del segundo día de tratamiento clínico, mejorando rápidamente. (9) El uso de medicamentos complementarios de la medicina antroposófica en los subgrupos fue constante. El concepto terapéutico, que se describe a continuación, se aplica desde hace muchos años por los médicos antroposóficos en la mayoría de los casos de neumonía, y hasta puede ser efectivo terapéuticamente con el tratamiento antibiótico.

Síntomas y diagnóstico

Los síntomas de alerta de una neumonía en edad infantil (niños mayores de 6 meses) son:

Síntomas generales

  • Fiebre
  • Escalofríos
  • Malestar general
  • Piel de color pálido-grisácea
  • Cianosis
  • Cefaleas, dolores de vientre
  • Taquicardia

Síntomas específicos de las vías respiratorias

  • Tos
  • Taquipnea
  • Respiración complementaria yugular/intercostal/subcostal  
  • Respiración que incita a la inhalación
  • Movimiento de las aletas nasales

Neumonía viral versus bacteriana – Aspectos clínicos

Como ya se describió, una neumonía viral clínicamente no puede diferenciarse con absoluta seguridad de una neumonía bacteriana. La tabla que se presenta a continuación puede ofrecer una cierta ayuda.

[Platzhalter Tab. 1]

Tab. 1: Principios de diferenciación entre una neumonía viral y una bacteriana

Principios eficaces de una terapia integrativa

Los principios nombrados a continuación tienen en cuenta factores esenciales para el transcurso de una neumonía en edad infantil y la disposición a la enfermedad en que se basa. 

Calor: Aplicaciones externas, líquidos calientes con sustancias termógenas, ropa abrigada que regule el calor.

Respiración: inhalaciones, aplicación de sustancias mucolíticas, cataplasma de pecho, terapia respiratoria y formación del habla terapéutica.

Líquido: beber suficientes líquidos (calientes) (té, sopa, etc., en caso necesario infusión), que entre otros factores es necesaria para la función de las mucosas en el tracto respiratorio.

Alimentación: alimentos que apoyan al sistema inmunológico y al microbioma.

Aspectos psicosomáticos: tiempo y calma suficientes para el descanso, tiempo para diálogos con el fin de liberar las tensiones y los miedos. Reducción de stress, reducción de la sobreestimulación de los sentidos (medios digitales), trabajo con los conflictos psíquicos y sociales. 

Aspectos biográficos y sociales: acompañamiento de crisis evolutivas, atención en los aspectos sistémicos en la familia, la escuela y el grupo de pares.

Terapia, recomendaciones generales, baja por enfermedad  

Una neumonía representa básicamente una enfermedad seria y exige correspondientemente un reposo por enfermedad prolongado en cuanto a la asistencia a instituciones sociales (escuela, jardín de infantes, trabajo etc.) El niño necesita la posibilidad del descanso en cama y un entorno tranquilo para poder superar la neumonía.

Los padres deberían:

  • Cuidar que el niño en su casa guarde cama, tanto como es posible y necesario.
  • Reducción del uso de medios electrónicos.
  • No fumar. 

1. Fomentar la regulacion del calor

a) Aplicaciones externas (ver, para la realización https://www.pflege-vademecum.de/?locale=es)

  • Cataplasma de pecho con jengibre 1 x día.
  • También las cataplasmas de pecho de mostaza en estados agudos ayudan mucho , en especial en las neumonías bacterianas, ¡pero sólo deben ser aplicadas por personas expertas!
  • Cataplasmas de pecho con aceite de tomillo 5% 1 x día para niños > 1 año (apoya la fluidez de las mucosidades).
  • Cataplasmas de pecho con aquilea millefolium, herba especialmente en la etapa de infiltrados pulmonares pronunciados (estado de “hepatización”), para ayudar a la reabsorción.
  • Cataplasmas de pecho con aceite de lavanda 2% en niños pequeños, cataplasmas de pecho con aceite de lavanda 10% en escolares (especialmente en presencia de tos irritativa, a la noche).   

Cuando la fiebre sube: Aplicar calor externo con paños calientes, bebidas y ropa adecuada, por ejemplo, ropa interior de lana.

Cuando la fiebre es constante (meseta): De ser posible permitir la permanencia de la fiebre y sólo aplicar un tratamiento para bajarla en el caso de que el niño no tolere las altas temperaturas. En este caso se pueden aplicar envolturas con limón en las pantorrillas – si los pies están calientes – o lavajes con limón.

Durante la etapa febril: Salvia (salvia off., folium) en te  – lavar el cuerpo a una temperatura agradable, también puede usarse romero. 

Fiebre: ver también https://www.anthromedics.org/PRA-0815-EN.

b) Bebidas calientes que fomentan el calor

Bebidas calientes, como té de flores de saúco o tilo con miel y limón dan calor y son mucolíticas.

c) Ropa

Proveer al niño de ropa abrigada de lana, sobre todo al principio, cuando el niño se estremece o siente frío.

2. Fomentar la respiracion

a) Terapia de inhalación 

  • Nebullizar por medio de un nebulizador ultrasonido con Pulmo/Vivianit comp WALA: 2-3 x día Ampolla mezclada al 1:1 con solución fisiológica (NaCl 0.9%).
  • Inhalar con vapor con té de flores de tilo y saúco : 2-3 x día durante 15 min. Sobre un recipiente con agua caliente (aprox. 60 – máx. 80°).
    Atención: las inhalaciones calientes no son aptas para niños menores de 5 años. Sólo deben realizarse en presencia de los padres o la persona al cuidado del niño.

b) Terapia mucolítica

  • Petasites comp. Glob. velati (WALA): 5 x día 3-7 glob.
  • Tartarus stibiatus D6 Trit. Weleda: 3-5 x día una pizca
  • Elixir para la tos WELEDA 3-4 x día una cucharada de té
  • Té caliente , por ej. de jengibre o flores de saúco con limón y miel. 

Composición de los medicamentos nombrados: Petasites comp.: Abies alba e summitatibus ferm 33d dil. D2 0,1 g; Petasites hybridus e radice ferm 33c dil. D2 0,1 g; Plantago lanceolata e foliis ferm 34c dil. D2 0.1 g. Elixir para la tos: 100 g contienen 5 g solución acuosa de 0,6 Althaeae radix/30 g decocción acuosa de: solanum dulcamara/Stipites sicc.: 0,35g Marrubium vulgare, Herba sicc.; 0,5 Anisi fructus; 0,35 g Serpylli herba; Thymi herba/ Drosera dil. D2 (D2 con etanol 30% (m/m)) Extyractum malti 5 g/Ipecacuanha, ethanol. Decoctum (=D1) 0,1 g/Pulsatilla vulgaris dil. D3 (D2 con etanol 43% (m/m). D3 con etanol 30% (m/m) 0,01g. 

c) Fricciones de pecho y terapia respiratoria 

  • Fricciones de pecho con Plantago bálsamo bronquial WALA para niños > 2 años a la mañana y a la noche; a la noche también con aceite de lavanda 2%.
  • Cataplasmas calientes de pecho con cera de abeja.
  • “Botella con agua gaseosa” : una botella vacía se llena con agua. El niño intenta, a través de una pajilla con diámetro grande, soplar dentro de la botella hasta causar burbujas que asciendan por el agua.

3. Ingerir suficiente liquido

  • Rehidratación oral con líquidos calientes (por ej. con tés descriptos previamente)
  • Rehidratación rectal en niños pequeños afiebrados que no beben lo suficiente o no beben, con una solución rehidratante a temperatura corporal (unos 37°C) (10, 11).

4. Fortalecimiento del sistema inmunologico y respiratorio 

a) Alimentos que apoyan el sistema inmunológico y el microbioma

§  Una alimentación integral (por lo general es más importante que la suplementación con vitaminas aisladas y oligoelementos), comidas preparadas personalmente, frutas maduras, evitar alimentos preparados industrialmente, reducción de azúcar y productos lácteos. 

§  Comida preparada en casa, en lo posible con productos de cultivos orgánicos o biológico-dinámicos regionales. 

§  Se recomiendan:
   - Productos de leche cuajada (yogurt, queso blanco)
   - Verdura de raíz (zanahorias, remolachas)
   - Frutas con preferencia calientes o hervidas
   - Cereales cocinados (p.ej. porridge o avena hervida con agua) 
   - Sopa de verduras
   - Pan en base a fermentos  

§  Durante la fiebre no se recomiendan: 
   - Carne 
   - Leche y quesos
   - Papas
   - Porotos
   - Azúcar
   - Tortas/pasteles, galletitas y pan horneados con levadura

b) Medicamentos  

  • Echinacea/Argentum WALA o WELEDA: 3 x día 5-10 glob.
  • Ferrum phosphoricum D6 tabletas WELEDA 5 x día ½ a 1 tabl.
  • Al principio: Pulmo/Vivianit comp. Amp. WALA 1 x día 1 ml s.c. inicialmente en la región dorsal superior, luego de 3 días 2 x día 1 ampolla oral.
  • Niños < de 7 años: Bryonia/Aconitum glob. WALA: 5 x día 5-7 glob.
  • Niños > de 7 años: Pneumodoron®1: diariamente 20 gotas en ½ vaso con agua, tomar de a traguitos repartido durante el día.

c) Reconvalescencia (3-6 semanas)

  • Luego del retroceso de la fiebre el nino deberia permanecer en casa 3 dias antes de salir afuera. 
  • Roseneisen/Graphit glob. velati WALA: 2 x día 5 glob. durante 3-6 semanas.

Composición de los medicamentos nombrados: Echinacea/Argentum: Argentum metallicum dil. D29 aquos., Echinaceas pallida e radice ferm 33d dil. D1. Pulmo/Vivianit comp.: Bryonia cretica ferm 33b dil. D5. Pulmo bovis Gl dil D16, Tartarus stibiatus dil. D7 aquos., Vivianit dil. D7. Bryonia/Aconitum: Aconitum napellus e tubere ferm 33c dil D5, Bryonia cretica ferm 33b dil D7. Pneumodoron®1: Aconitum napellus dil D2, Bryonia dil. D2. Roseneisen/Graphit: Graphites dil. D14 aquos., Rosa e floribus ferm cum ferro dil. D2. 

5. Aspectos psicisomaticos

a) Quitar el miedo

  • Los padres deberían tomarse el tiempo suficiente para estar cerca del niño y poder dialogar con él, percibir los miedos y resolverlos.

b) Suficiente espacio y tiempo para el descanso y el diálogo.

  • Guardar cama durante una neumonía es esencial, ¡aun después del cese de la fiebre!
  • Un ambiente hogareño calmo y amoroso favorece la curación.
  • Es de ayuda que los hermanos no hagan ruido ni que haya Smartphones, tablets o Televisión en el entorno.
  • Se le debe ofrecer al niño la posibilidad de poder retirarse de su vida social normal para que pueda emplear todas sus fuerzas para curarse.

6. Aspectos biograficos y sociales

  • Una neumonía es siempre una experiencia profunda para ambas partes, para el niño y para sus padres.
  • En algunos casos puede ayudar a reflexionar por qué el niño contrajo justamente ahora una neumonía.
  • ¿El niño estaba sobreexigido o sobrecargado con la situación en la familia, en la escuela o en su grupo de pares?
  • Cuando a los niños se les deja el tiempo necesario para vencer una neumonía (con la medicación y el cuidado necesario), luego salen de ella fortalecidos. Esto puede dar una perspectiva interesante hacia el futuro, de modo tal que los padres puedan preguntarse no sólo porqué su niño contrajo una neumonía, sino con qué fin.

La neumonía desde la perspectiva de la medicina antroposófica

Nuestro cuerpo necesita permanentemente una temperatura adecuada. La falta de calor, condicionada por factores internos o externos, puede causar una predisposición a la neumonía. Como órgano interno, el pulmón, a través de las vías respiratorias se halla intensamente ocupado en la tarea de realizar un intercambio con el “mundo exterior”. Por esta vía el frío exterior justamente en la edad infantil puede penetrar fácilmente hasta el centro del cuerpo. Por otro lado el pulmón, como órgano central de la respiración se halla comunicado estrechamente con el “mundo interior” de los sentimientos. No solo nos estremecemos de frío cuando las temperaturas exteriores son demasiado bajas, sino también cuando en nuestro alrededor la temperatura anímica o social es fría o poco amable. Con ello el cuerpo se contrae un poco. Podemos percibirlo como una sensación de estrechez, precisamente en la región del pecho. Un niño con neumonía es miedoso y siente esta estrechez. La fiebre en la neumonía no es la causa de la enfermedad, sino un intento del cuerpo de compensar la falta de calor, que en forma de enfriamiento puede ser condicionado desde el exterior, pero también puede deberse a un enfriamiento psíquico-social. Por eso una tarea buscar es el origen de la falta de calor. Naturalmente no deben excluirse otras causas como defectos inmunitarios o una fibrosis quística, entre otras. Una falta crónica latente de calor puede provenir de la falta de abrigo con ropa adecuada en el niño. Otra causa puede ser la falta de movimiento activo – cuando el niño está sentado o acostado durante horas frente a la pantalla, en vez de jugar activamente al aire libre, cuando es llevado en coche, en vez de andar en bicicleta o caminar. También el hecho de bajar la fiebre antes de tiempo repetidamente con antipiréticos cuando no hay necesidad médica, puede favorecer una debilidad en la organización calórica. El calor anímico que rodea al niño también tiene que ser considerado. El niño “inhala” los sentimientos de su familia.

Cuando la interacción con padres y adultos alrededor del niño transcurre por un tiempo prolongado en forma fría y con falta de amor, el niño puede comenzar a estremecerse de frío internamente. Según la experiencia médica estas situaciones favorecen las neumonías infantiles a repeticion. El patógeno – virus o bacteria – es en estas situaciones el signo externo de que el niño no experimenta su alrededor como con vida y con calor suficiente. ¡Una neumonía siempre debe tener una atención médica y un seguimiento profesional! Una neumonía bacteriana con un severo compromiso del estado general requiere de una medicación con antibióticos que debería estar acompañado con un tratamiento complementario integrativo como ya fuera descrito.

Prevención

La meta de una prevención integrativa de la neumonía es fortalecer la organización calórica y vital del niño, también su sistema rítmico, sobre todo su “centro respiratorio”.

Los padres deberían

  • intentar moverse con sus niños, tanto como es posible, con preferencia al aire libre, para fortalecer el sistema respiratorio y la organización calórica.
  • Crear un ambiente anímico cálido.
  • Fomentar la respiración nasal, también durante la noche, cuando el niño duerme. Hasta durante los esfuerzos físicos se debe fomentar la respiración nasal.
  • Cuidar la humedad ambiental interior, sobre todo en el invierno.
  • Reducir en lo posible el tiempo ante la pantalla.
  • No fumar en el entorno del niño.
  • Fortalecer la organización vital con un ritmo sano diurno/nocturno y con una alimentación integral adecuada.

1 Jain S, Williams DJ, Arnold SR, Ampofo K, Bramley AM, Reed C, Stockmann C, Anderson EJ, Grijalva CG, Self WH, Zhu Y, Patel A et al. for the CDC EPIC Study Team. Community-acquired pneumonia requiring hospitalization among U.S. children. New English Journal of Medicine 2015;372(9):835-845. [Crossref]

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5 Srugo I, Klein A, Stein M, Golan-Shany O, Kerem N, Chistyakov I, Genizi J, Glazer O, Yaniv L, German A, Miron D, Shachor-Meyouhas Y, Bamberger E, Oved K, Gottlieb TM, Navon R, Paz M, Etshtein L, Boico O, Kronenfeld G, Eden E, Cohen R, Chappuy H, Angoulvant F, Lacroix L, Gervaix A. Validation of a Novel Assay to Distinguish Bacterial and Viral Infections. Pediatrics 2017;140(4):e20163453. [Crossref]

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11 Available at https://feverfriend.eu/accompanying-symptoms-fever (23.04.2020) 


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Research news

Pilot study on the clinical effect of yarrow liver compresses
Liver compresses are commonly applied in integrative cancer treatment and are believed to have an energizing effect. A randomized pilot study was conducted to investigate the influence of yarrow liver compresses on the autonomic nervous system by analyzing heart rate variability in metastatic cancer patients undergoing radiotherapy and suffering from cancer-related-fatigue. The study found that this application led to increased sympathetic activity during daytime in the intervention group, whereas in the control group, which did not receive any external application, increased parasympathetic activity. The study is open access:
https://doi.org/10.1177/15347354221081253