Musicoterapia para prematuros y sus madres

 

 

Fig. 1: Un bebé prematuro en neonatología. © Die Filderklinik  

El niño prematuro con su nacimiento antes de tiempo ha sido separado demasiado temprano de la envoltura protectora de la madre. Tiene que ubicarse en un mundo de impresiones sensoriales fuertes. La intranquilidad, el ruído del ambiente tecnificado, el dolor inacostumbrado, causado por exámenes y medidas médicas, la luz clara, la sensación nueva de gravedad, la temperatura distinta y la movilidad limitada antes de tiempo tienen que ser elaborados por el niño. La técnica actúa irritando los ritmos vegetativos en el organismo. Consecuencia de ello son las reacciones de hipersensibilidad.

Los niños no sólo reaccionan sensiblemente a las influencias técnicas exteriores, sino también a su derredor anímico. El ser anímico-espiritual del niño pequeño vive aún en gran parte fuera de su cuerpo y va entrando paulatinamente durante los primeros tres años de vida en el cuerpo y toma posesión de él.

La tarea del equipo terapéutico es la de crear, junto con los padres mucha “envoltura” para el niño. El nacido prematuro necesita protección y seguridad. Esto exige a todos los participantes comprensión y delicadeza.

Para la madre la separación prematura de su niño significa una confrontación inmediata con la vida y la muerte. La vivencia puede ser traumática y los sentimientos vivenciados como impotencia y desamparo pueden actuar desestabilizándola. La madre misma en relación a su papel nuevo también es prematura. Consecuencias de esta vivencia trascendental pueden ser un estado de ánimo depresivo, sentirse herida en su autoestima, sensación de fracaso, de incapacidad de traer al mundo un niño sano y con ello ser una buena madre. Pueden aparecer preguntas acerca de la culpa y el vivir con esa culpa. La preocupación por la sobrevida, por el futuro, el miedo a una discapacidad que podría aparecer en el niño son muy serias. Una madre exclama: “Es, como si un viento huracanado me hubiera revuelto.”

La unidad de madre y niño, que creció durante el embarazo, y debería seguir evolucionando, se interrumpió. Una condición importante para que el niño logre un desarrollo sano, y que la madre pueda superar los hechos traumáticos, es la construcción de una buena relación madre-niño.

Enfoque y objetivos de la terapia musical

 

 

Fig. 2: Musicoterapia en neonatología. © Die Filderklinik

La idea básica para la musicotrapia en niños prematuros es devolverles, con la ayuda de la música, algo de la “envoltura materna” perdida. Con ayuda de la música ha de crearse una atmósfera de protección, de amparo y de seguridad:

Una “ envoltura de tonos” ha de rodear al niño.
Los niños están expuestos a fuertes estímulos sensorios exteriores, que ya no pueden ser atenuados por el cuerpo de la madre. Con la músicoterapia se quiere anteponer a estos estímulos que sobrecargan al niño durante un corto tiempo otra impresion sensorial. Esta otra impresión sensorial, al escuchar sonidos, quiere ser una invitación a que pueda orientarse hacia lo percibido. Esta orientación confiada hacia el sonido significa también orientarse hacia la vida, tomar el hilo de la vida.

La unidad interrumpida antes de tiempo de madre y niño ha de ser apoyada en su dualidad, en su pertenencia del uno con el otro.
La envoltura sonora no sólo debe rodear al niño, sino al niño con la madre.
Si la madre junto al niño pueden sumergirse en esa atmósfera benefactora, ambos pueden madurar armónicamente. Se puede formar la “envoltura materna” que se había perdido.

En esta atmósfera la madre puede orientarse interiormente con un estado de ánimo confiado, abierto hacia el niño y entrar en una relación con él que no esté ensombrecida por la culpa y sentimientos de temor. Es más, se generan sentimientos de confianza en el futuro en lo que atañe al niño y confianza en el camino que el niño recorrerá.

Con la musicoterapia se quiere hacer vivenciable para las madres los beneficios de los sonidos.
Alentar a la madre a que cante y el apoyo que ella pueda recibir a través de la musicoterapia son partes importantes. Se puede vivenciar un aumento de la competencia en el actuar de la madre.

Son metas de la musicoterapia para el niño

  • Calma
  • Relajación
  • Profundización de la respiración
  • Estabilización
  • Equilibrio de frecuencia respiratoria
  • Equilibrio de la frecuencia cardíaca
  • Mejorar la excreción de los desechos de la medicación
  • Elevación de la saturación de oxígeno
  • Mejorar la regulación del calor
  • Disminuir el dolor
  • Favorecer la sensación de estar protegido
  • Sensación de seguridad
  • Fomento de la relación madre-hijo
  • Fomento del desarrollo

Son metas de la musicoterapia para la madre

  • Calma
  • Relajación
  • Profundización de la repiración
  • Estabilización
  • Disminución del miedo
  • Disminución de los sentimientos de estar sobreexigida
  • Elaboración de las vivencias del nacimiento
  • Fortalecimiento de la autoconfianza y seguridad
  • Fomento de la confianza en su propio papel de madre
  • Fomento de los sentimientos de ser competente
  • Fomento de la interacción con el niño
  • Fomento de la unión con el niño

Eficacia musicoterapéutica

La musicoterapia se agrega a todas las medidas de cuidados intensivos y médicos. Tiene que adaptarse bien y ser flexible. Por un lado las medidas de sostén y cuidado agudo tienen preponderancia, por otro lado, a través de la musicoterapia se crean momentos de calma que son vivenciados como favorables. La terapia puede aplicarse cuando los niños están en la incubadora o más tarde, en el lecho de calor. Se aplica con preferencia cuando los niños están junto al pecho de la madre (método del canguro) o cuando los tienen en brazos. Es muy positivo cuando participan los padres en esta experiencia, quizás también los hermanitos mayores.

Las experiencias han mostrado que niños muy pequeños y débiles, al escuchar la música se han distendido y respirado con más calma y equilibrio, se han dormido o duermen más profundamente. En niños más grandes, que tienen fases de vigilia más prolongadas se puede observar la percepción activa de la música. Las reacciones a la música se hacen más claras y directas, cuando antes estaban en un estado de más ensoñación. Se mueven los ojos detrás de los párpados cerrados. La boca se mueve suavemente. Un dedo se mueve, quizás toda la mano o también todo el brazo con incomparable liviandad. Los párpados hacen el esfuerzo de levantarse en el intento de abrir los ojos. La cabeza gira hacia la dirección de la música. La mímica se relaja. Las manos se abren, describen ligeros movimientos en el aire. Una “sonrisa” aparece en el rostro.

Las madres describen estas escuchas de la música como experiencia benéfica. Pueden calmarse, distenderse, dejar atrás las preguntas angustiantes por un tiempo y reencontrarse con la confianza en sí mismas y con la seguridad. Con asombro vivencian el “despertar del niño en el mundo”como proceso paulatino en esta atmósfera. La tensión puede liberarse poco a poco, la “respiración profunda”se hace posible. Hablar de los miedos y las preocupaciones se hace más fácil en esta atmósfera. Puede tener lugar un comienzo de la elaboración de las vivencias más profundas.

No siempre es posible cantar para las madres desde un principio. El dejar sonar la voz propia se relaciona con la expresión anímica. Ésto requiere una atmósfera de absoluta confianza. Con frecuencia tarda algún tiempo hasta que una madre deposita la confianza en su propia voz al cantar y encontrarse a sí misma. Justamente por la expresión anímica de la voz cantada, especialmente la voz de la madre, este canto se torna tan valioso para el trato con el niño. Las madres pueden sentirse aseguradas de hacer algo favorable para el proceso de curación de su niño, también después de salir de la clínica. Es una gran ayuda si las madres ya han cantado durante el embarazo, y con ello haber adquirido confianza en ellas mismas y en su propia voz. Una madre, a la cual el cantar le resultó fácil, describe la vivencia con su niño al cantarle cada vez que estaba a su lado, mientras él estaba en la incubadora de esta manera: “He visto como acariciaba a mi niño mientras cantaba”.

Relato de una madre

“Mi niño y yo recibimos el ofrecimiento de una musicoterapia. Yo estaba curiosa y quería saber de qué se trataba. Cómo nos sentiríamos y cómo mi hijo reaccionaría. Mientras sostenía a mi hijo en la “bolsa de canguro” escuchábamos los suaves tonos de la lira para niños y el canto. Con sorpresa y alegría pude percibir y observar cómo él reaccionaba: abrió sus ojos, levantó su cabecita, abrió sus puños y se relajó. Mientras sonaba la música sentí como su pequeño cuerpo se relajaba más y más, haciéndose más pesado sobre mi cuerpo y como con una sonrisa se durmió.

En el contacto suave con él y con los tonos delicados también yo pude relajarme, dejarme caer y soltar. Con ello el tiempo de la musicoterapia se convirtió en un espacio especial para mí: lejos de lo cotidiano, de los miedos y de las preocupaciones. A continuación yo me sentía más equilibrada y tenía un fuerte sentimiento que esta cercanía fortificaba nuestra confianza y nuestra voluntad. El tiempo de la “bolsa de canguro” y de la música estaba pleno de armonía – un regalo que no habría tenido si mi niño hubiese nacido a término – este tiempo tan intenso de vivencia de a dos fue muy valioso, y le debemos mucho.”

Los instrumentos musicales y la música

Para encontrar los instrumentos adecuados y la música que corresponde, es necesario comprender la situación del niño pequeño. El niño prematuro es delicado, fino y vulnerable, casi como transparente. La protección, el calor, el ser portado, la unión, no están dados en medida suficiente.

Instrumentos musicales

Se ha mostrado que la voz cantada es el “instrumento musical” que más se adecua a la situación. Para el encuentro musical con el niño prematuro se necesita un sonido que tenga poca fuerza de gravedad. La voz cantada puede tener la suficiente liviandad necesaria para esta situación. Se hace ligera, suave y con una tensión elástica, siguiendo totalmente la corriente respiratoria y el ser guiada. Ante todo el tono susurrado es ingrávido, transparente y cálido. Si el sonido puede ser más intenso, se pueden vocalizar las vocales A, O, o U. Una canción, y con ello la palabra cantada, puede significar para la madre el comienzo de su propio canto. Puede ser una canción de cuna sencilla, una canción para dormir, una canción para el ángel de la guarda o algo inventado por la madre misma.

Junto a la voz cantada el arpa infantil (instrumento de Choroi) se adecua bien. Es un pequeño instrumento de cuerda de cuerpo abierto. Las siete cuerdas son afinadas en una escala pentatónica desde re´hasta mi´´ en intervalos de quinta puros sin semitonos alrededor del tono central la´ (re´- mi´- sol´- la´- si´- re´´). Abarca los sonidos de una doble quinta.

 

 

Fig. 3: Arpa para niños. © Monica Bissegger

Música

La escala pentatónica posibilita tocar motivos y melodías “en quintas” (1).
La afinación en quintas tiene algo como flotante, liviano y proveniente del medio que rodea el instrumento. El oscilar de los tonos alrededor de un centro transmite esa sensación flotante y liviana. Los intervalos alrededor del tono central “la” son iguales hacia lo grave y lo agudo. Así se forma un equilibrio absoluto. El intervalo que quinta doble corresponde al espacio tonal de la novena. También aquí se puede vivenciar lo liviano y lo envolvente. No está determinada la polaridad entre tónica y dominante como en la escala diatónica, sino el tono que oscila alrededor del centro, y con ello la unidad. El tiempo de base es tranquilo. El compás flotante, oscilante 6/8 es especialmente adecuado. Los motivos y las melodías son sencillos y se repiten.

Estudio (Experiencia)

En una experiencia científica realizada en la Filderklinik por el Academic Research in Complementary and Integrative Medicine Institute (ARCIM) se pudo demostrar cómo la música de un arpa afinada en forma pentatónica puede influenciar en forma significativa algunos parámetros neurológicos del sistema nervioso vegetativo en recién nacidos prematuros (2). A través de la música del arpa se llegó a un relajamiento de los niños, que se evidenció, entre otros factores, en un mejoramiento de los ritmos cardíacos. Por encima de ello se llegó a una reducción significante de los estados de angustia de la madre. 


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Research news

Pilot study on the clinical effect of yarrow liver compresses
Liver compresses are commonly applied in integrative cancer treatment and are believed to have an energizing effect. A randomized pilot study was conducted to investigate the influence of yarrow liver compresses on the autonomic nervous system by analyzing heart rate variability in metastatic cancer patients undergoing radiotherapy and suffering from cancer-related-fatigue. The study found that this application led to increased sympathetic activity during daytime in the intervention group, whereas in the control group, which did not receive any external application, increased parasympathetic activity. The study is open access:
https://doi.org/10.1177/15347354221081253